Sobre mí
Soy maestra y psicopedagoga, y llevo más de 30 años vinculada al mundo de la educación. Mi camino empezó como alumna en una pequeña escuela de mi pueblo. Aunque tenía un ideario religioso, aquel entorno me nutrió con valores universales que favorecieron el desarrollo de todas las dimensiones de mi ser.
En la etapa de secundaria, en un instituto público, descubrí la riqueza de la diversidad: distintas maneras de entender la vida, de pensar y de aprender. Más adelante, la universidad supuso un punto de apertura y de criterio propio, un espacio donde conectar conocimiento y esencia.

Más de 30 años aprendiendo desde la escuela
Como profesional, he podido vivir la escuela desde muchas perspectivas:
- Como maestra de primaria, compartiendo el aprendizaje global y la lengua inglesa…
- Como psicopedagoga y orientadora en secundaria, acompañando procesos de crecimiento y de toma de decisiones…
- Como formadora de adultos, descubriendo los ritmos y necesidades del aprendizaje a lo largo de la vida…
Durante los últimos siete años he estado vinculada al Departamento de Educación de la Generalitat de Cataluña, trabajando en la implementación de políticas educativas:
Primero como técnica docente, luego coordinando programas de orientación y finalmente como directora territorial. Esta trayectoria me ha dado una mirada amplia y profunda sobre el sistema educativo. Y, sobre todo, me ha hecho ver la necesidad de un cambio de raíz: pasar de un modelo pedagógico centrado en la utilidad y la profesionalización, a otro que ponga en el centro la dimensión humana y humanista del hecho de educar.
Hoy, mi vocación es acompañar procesos de crecimiento personal y educativo desde una mirada creativa, cognitiva y consciente de lo que significa, en esencia, ser humano.

30
Años de experiencia
Con más de tres décadas dedicadas a la enseñanza y psicopedagogía especializada.
+2000
Alumnos
Miles de estudiantes beneficiados por un enfoque educativo humano y personalizado.
+175
Proyectos realizados
Iniciativas educativas impulsadas con un fuerte compromiso social y ético.
Mi visión
Creo profundamente que otra educación es posible. Una educación que nace de la tierra fértil de lo humano, que pone el foco en la esencia singular de cada persona, en su conciencia y en su manera de estar en un mundo tejido por relaciones que nos interconectan.
Imagino una educación que cultiva raíces fuertes y alas abiertas, que reconoce la diversidad como riqueza y que se nutre del respeto, la escucha y el buen trato.
Una educación con alma, que ve más allá de lo visible y que abraza todo lo que somos: corazón, mente y espíritu.
Soñar con una educación más consciente es, en el fondo, soñar con un mundo más humano, donde aprender es sinónimo de florecer.

Una educación que florece
Acompaño procesos de crecimiento personal y educativo desde una mirada apreciativa, creativa y consciente.
Mi propósito es sembrar espacios de aprendizaje donde cada persona pueda descubrir quién es, qué la inspira y cómo quiere contribuir al mundo.
Propongo formaciones vivenciales que resuenan en el corazón y nos hacen florecer, no solo como individuos, sino como comunidad educativa. A través de preguntas poderosas, centradas en lo que nos da vida, en nuestras fortalezas y en nuestra visión compartida, indagamos juntos en el propósito común que sostiene nuestra labor.
Porque educar, para mí, es regar lo que da sentido, cuidar el brote que emerge y acompañar el proceso de cada ser humano hacia su plenitud.
Educar para Ser. Poner en el centro la dimensión humana de la Educación. Poner en el centro… La Vida.
“Cuando los maestros enseñan con comprensión y compasión, los alumnos aprenden no solo conocimientos, sino también cómo ser felices.”
Thích Nhất Hạnh — Maestro zen y educador de la paz


